miércoles, 14 de diciembre de 2016

Protección de la privacidad

Como dentro de las redes sociales todos corremos diversos riesgos, en la siguiente presentación se muestran diferentes consejos que debemos seguir para combatirlos:

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Desenvolupament sostenible d'equips informàtics

Escena de la película Wall-e.
La obsolescencia programada es la determinación de la vida útil de un producto, de forma que este periodo de utilidad ha sido calculado anteriormente por el fabricante o la empresa que lo ha diseñado, para que una vez cumplido, deje de funcionar. Respecto a si he visto alguna película de animación que trate sobre la obsolescencia programada, que yo recuerde he visto "Wall-e" y un documental de La 2 de RTVE que se titula "Comprar, tirar, comprar".



Algunos productos de uso masivo que son diseñados para fallar en nombre de la obsolescencia programada son: los coches, las bombillas eléctricas, los cartuchos de tinta,  los vídeojuegos y, las baterías y equipos electrónicos.

Se llama basura electrónica a todos aquellos dispositivos eléctricos o electrónicos que han llegado al final de su vida útil y, por lo tanto, son desechados. Estos, en algunos casos se rompen y en otros quedan obsoletos por el avance de la tecnología.

Respeto a los ciudadanos concienciados con el medio ambiente, estos sí deberían seguir la regla de las tres erres del ecologismo, las cuales consisten en Reducir, Reciclar y Reutilizar.

Sinceramente, en mi casa cuando se nos rompe, estropea o cambiamos algún producto electrónico, en el primer momento no lo tiramos, únicamente lo guardamos un tiempo, pero posteriormente lo llevamos a un punto limpio dónde recogen todo tipo de residuos y también los reciclan.

Reducir, reciclar y reutilizar.
En conclusión, estemos concienciados o no, todos debemos reducir, reciclar y reutilizar, princpalmente en los productos electrónicos, ya que estos son los más contaminantes.



viernes, 2 de diciembre de 2016

Marca personal e identidad digital

En un momento en el que la mayoría de los aspectos de la vida giran en torno a las nuevas tecnologías, han surgido diversos conceptos:
  • Marca personal: concepto de desarrollo personal consistente en considerar a determinadas personas como una marca, que al igual que las marcas comerciales, debe ser elaborada, transmitida y protegida, con ánimo de diferenciarse y conseguir mayor éxito en las relaciones sociales y profesionales, esta surgió como una técnica para la búsqueda de trabajo.
  • Identidad digital: conjunto de rasgos que caracterizan a un individuo o colectivo en un entorno tecnológico.
  • Reputación online: reflejo del prestigio o estima de una persona o marca en Internet.
La identidad digital engloba tanto la reputación online como la marca personal, estas se diferencian en que, la marca personal se puede generar a través de medios publicitarios y la reputación, por su parte, no está bajo el control absoluto del sujeto o la organización, sino que la 'fabrican' también el resto de personas cuando conversan y aportan sus opiniones.

De los tres conceptos, los dos que podemos controlar son la marca personal y la identidad personal mediante las cosas que publicamos, pero la reputación online es difícil, ya que cada persona tiene diferente punto de vista de las cosas, y no todos opinamos lo mismo, como sucede en la vida real.

Respecte a los conceptos anteriore, por ejemplo, si yo busco en Google mi nombre completo, en imágenes aparecen alguna que yo he subido a redes sociales como Facebook, y en cuanto a la búsqueda general aparecen redes en las que participo, como Facebook o instagram, y también plataformas en las que me he registrado para dar forma a algún trabajo.

También, si busco en otros buscadores diferentes, como Pipl o Yasni, en Pipil no me aparece nada respecto a mi, pero en Yasni si, aparece lo mismo que en la búsqueda de Google, redes sociales en las que estoy registrado.





En conclusión, como podemos ver, en el instante que introducimos alguno de nuestros datos para registrarnos en alguna red social, quedamos registrados en internet, de forma que cualquier persona puede encontrar estos datos. Por lo tanto, debemos reflexionar en de qué modo y en qué sitios introducimos nuestros, ya que estos pueden afectarnos a la hora de ser contratados para trabajar, o incluso en la vida persona.